La propuesta plantea una estrategia basada en dos iniciativas para la apertura del Museo Industrial del Azúcar en la Nave del Tren de Molinos y su entorno en el recinto de la Fábrica del Pilar. La primera se centra en la intervención arquitectónica en la Nave del Tren de Molinos y naves anexas, incluyendo acondicionamiento de las naves, reparaciones de fachadas y cubiertas, recuperación de huecos, colocación de carpinterías e iluminación natural y artificial. Se han nivelado y regularizado las zonas pisables con bandas de color que dibujan los recorridos de visita, y se han repuesto elementos arquitectónicos y componentes de la maquinaria del Tren de Molinos para completar la lectura de su funcionamiento original.
La segunda iniciativa incluye un área de acceso en la fachada este de la Nave Cortadora de Cañas, con un pabellón prefabricado de gestión y recepción, y un patio de tipo inglés que aloja un área de trabajo técnico para la recuperación y clasificación de enseres y maquinaria. Se ha construido un pasaje, una galería expositiva de conexión entre los espacios, a través de la nave de taller mecánico existente.
De forma complementaria se construye una pérgola de sombra, una estructura porticada a dos aguas de madera laminada inspirada en el sistema de soportes y cerchas de la nave cortadora. Bajo esta pérgola se coloca un módulo prefabricado con control de accesos, sala multiusos audiovisual, aseos y cuarto técnico. Las fachadas de este pabellón se diseñan como estanterías y paneles expositivos con información del Museo, materiales documentales y fotografías históricas. Un elevador conecta los dos niveles principales facilitando la accesibilidad sin alterar las características formales del BIC existente.